Asociación por la Unidad de Nuestra América

 

ANEXO

Hacia un Nuevo Sindicalismo.

Los Trabajadores y la Unidad Latinoamericana

 

AUNA México organizó, con la participación de varios dirigentes sindicales mexicanos, un Coloquio sobre el tema que encabeza estas líneas, que tuvo lugar en la sala de juntas del periódico El Día, el 25 de septiembre de 1996. Pues bien, considerando, por un lado que las intervenciones en ese Coloquio fueron interesantes y que aportan elementos que ayudan a comprender el papel de los trabajadores en la unidad de Nuestra América, y por el otro que debido a la escasez de recursos financieros de AUNA México no fue posible recogerlas en un breve libro o un cuaderno, ahora reproduciremos algunos fragmentos de ellas, que amplían y enriquecen el material del Seminario, sobre todo porque reparan en limitaciones y fallas del movimiento sindical, y en la necesidad de superarlas.

 

María Estela Ríos (Moderadora)

     “Es realmente muy interesante la conformación de este grupo; quiere decir que hay interés sobre el problema que aquí se examinará; porque hay ciertos sectores que se han olvidado de que hay trabajadores y que son un puntal fundamental en las transformaciones que tienen que darse en estos momentos no sólo en nuestro país y en el continente, sino en todo el mundo...”

 

José Merced González

     “...Yo creo que en México hemos sentido más a fondo la crisis del movimiento sindical porque éste ha perdido valores, ha perdido su historia, su rumbo, su capacidad de respuesta y de propuesta para realmente orientar al país... Antes, el movimiento de los trabajadores en México decía su palabra...; hoy, el movimiento obrero se erige para firmar un pacto, aunque no lo haya leído, pero ya su palabra prácticamente se ha perdido... Creo que el movimiento de los trabajadores se encuentra en una situación realmente muy difícil, en una agonía que se manifiesta en tres hechos fundamentales:

1)            Ha perdido representatividad. Hoy podemos decir que apenas 20% de los trabajadores está organizado, y de esa organización un 80% está dentro de un marco corporativista, oficialista, sujeto a la disciplina que le marca el sistema, el Estado y el Gobierno, y que en consecuencia ha perdido su capacidad de representar y asumir los verdaderos intereses de los trabajadores...”

2)            Una segunda cuestión son los contenidos y las políticas... En el movimiento sindical del país durante mucho tiempo se habló de la Revolución Mexicana, de la ideología de la Revolución..., de qué cosa fue la Revolución Mexicana... Y cuando hablamos de la democracia, del sufragio efectivo, de la no reelección, cuando hablamos de las conquistas sociales, uno ve que el movimiento sindical dice: ¿ y dónde está el sufragio efectivo, dónde está la no reelección y dónde la lucha por retener, defender y rescatar, reivindicar las conquistas sociales?...

3)            Una tercera cuestión es la acción sindical... hoy no hay conflictos sindicales. Si vemos una curva estadística advertimos que nos estamos acercando al cero en cuanto a conflictos sindicales. ¿Por qué? Porque quien quiera meterse al conflicto sindical ya sabe de la represión. Ya sabe que el Estado de derecho está atento para tratar de manipular...”

Esos tres factores: representatividad, contenido y acción sindical nos plantean: ¿qué cosa es el movimiento sindical?, ¿a dónde va el movimiento sindical?... Yo creo que nosotros podemos ser propositivos... incluso para tratar de que este coloquio se convierta en una mesa que nos ayude a ofrecer respuestas y propuestas. Primero, creo que es necesaria la renovación y reestructuración del movimiento sindical... habría que renovarse en ideas, comportamiento, actitudes, para ver cómo organizar a los trabajadores. Segundo, creo que tenemos que reivindicar valores, ética, principios, el qué somos como trabajadores, como organización sindical. Tercero, tenemos que ver esta nueva dimensión del movimiento de los trabajadores. Hoy por primera vez en la historia tenemos más trabajadores en la economía informal que en la economía formal. ¿Qué hacemos con los trabajadores de la economía informal?, ¿quién los representa?..., ¿quién reivindica sus derechos?, ¿cómo los organizamos?... ¿cómo vamos a aceptar que los niños estén trabajando y los adultos estén desempleados y subempleados? ¿qué hace el movimiento de los trabajadores ante la marginalidad de la mujer, los indígenas, los campesinos?, ¿de qué manera asumimos a todos estos sectores marginales? Yo digo que tenemos un sindicalismo de viejos... porque sigue todavía las cánones del pasado, cuando el 70% de los trabajadores son jóvenes. ¿Cómo podemos ofrecer una organización juvenil... que realmente atraiga a los jóvenes?

     Termino con estas propuestas:

§        Tenemos que lograr un sindicalismo integrador de todas las expresiones organizativas de los trabajadores, fundamentalmente en beneficio de los más marginados.

§        Un sindicalismo ético, es decir, sustentado en valores y principios que fundamenten la acción colectiva y las conductas personales y, lo lógico, cuyas ideas fuerza respondan a la promoción integral del trabajador, persona humana, y que proponga un proyecto alternativo de sociedad y de organización.

§        Un sindicalismo... con un programa de reivindicaciones y posiciones políticas que den respuesta a los problemas de los trabajadores.

§        Un sindicalismo con proyecto político histórico propio, que pueda ofrecer una alternativa de sociedad en la que se den las condiciones para la promoción integral, personal y colectiva de los trabajadores.

§        Un sindicalismo democrático con estructuras organizativas funcionales y plena participación de los trabajadores en todo el quehacer de la organización y la acción sindical

§        Un sindicalismo autónomo independiente para determinar sus propios objetivos, política y estrategia, planes de trabajo, etc., y poder asumir su responsabilidad para responder a los intereses de los trabajadores.

§        Un sindicalismo unitario y solidario para reforzar las luchas de los trabajadores y asumir en común sus problemas, buscando que el poder de la clase trabajadora esté en capacidad de confrontar y enfrentar a los otros poderes.

§        Un sindicalismo con un nuevo tipo de reivindicaciones que respondan a los problemas fundamentales de los trabajadores y del pueblo, mediante nuevas formas de organización y de lucha.

§        Un sindicalismo autofinanciado, consciente de que si depende financieramente del exterior... quedará sujeto a los intereses y objetivos de quien lo financia.

Finalmente si el movimiento de los trabajadores pierde su vocación unitaria y solidaria deberá mejorar los esfuerzos para ampliar y profundizar el diálogo, la cooperación y la articulación de sus luchas con las organizaciones de trabajadores en el plano regional y mundial, a fin de aumentar el poder de acción y la fuerza del movimiento de los trabajadores. Deben abrirse nuevas convergencias, alianzas y cooperación activa con aquellas organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales y populares, que operen seriamente en los mismos campos y otros complementarios del movimiento de los trabajadores.

     En particular debe impulsarse una alianza estratégica del mundo del trabajo con el mundo de la inteligencia, de la técnica, de los conocimientos, con el mundo de la cultura y del espíritu, orientada a hacer emerger una nueva relación de fuerzas y de poder con calidad en sus contenidos y prácticas y con la capacidad de convocatoria para lograr el poder protagónico que les corresponde.

 

Enrique Aguilar Borrego:     

     Me centraré en la experiencia que ha tenido la Federación Nacional de Trabajadores Bancarios en Latinoamérica... “... Lo importante es saber... que los trabajadores en América Latina fundamentalmente tenemos un mismo problema. Algo que enfrentan los trabajadores bancarios, en virtud del neoliberalismo, en virtud  de la globalización, es que se ha desencadenado una total pérdida de empleos, que no es exclusiva de América Latina... Hace cuatro años había 14 millones de trabajadores bancarios en el mundo; hoy hay 10 millones; se han perdido 4 millones de trabajas bancarios... Eso demuestra que el paso que se sigue en este esquema neoliberal no solamente afecta a Latinoamérica sino a todos los trabajadores, en un sector tan importante como el bancario. Por lo que a nosotros nos interesa la unidad en Latinoamérica...

     Yo creo que en los últimos años los trabajadores bancarios y todos los trabajadores nos enfrentamos a los siguientes problemas:

     Primero, las privatizaciones..., que con el neoliberalismo han ido a extremos brutales en toda Latinoamérica, y el efecto más grave es que los bancos internacionales... dominen, con el FMI y el Banco Mundial, las esferas financieras y bancarias de la región...

     Yo creo que todos nos equivocamos en Latinoamérica, “porque no supimos a tiempo buscar un medio financiero, buscar la capitalización del ahorro interno...; la buscamos a través de esquemas financieros y no de esquemas de producción...

     Para un país como México, basar su ahorro interno en esquemas financieros y en traer capitales significa pérdidas de dinero, significa dejar atrás muchos años..., con algunas excepciones de ciertos gobiernos que sí buscaron esquemas en la producción. Yo creo que ahora es lo que tenemos que retomar, porque algo bueno que trae la producción son empleos y la posibilidad de aumentar el salario.

Otro gran problema es la pérdida de prestaciones, prestaciones que hay que negociar no sólo con patrones nacionales sino extranjeros... Los gobiernos en Latinoamérica, -hablo con conocimiento de causa- se están olvidando del gasto social y de la parte fundamental de ese gasto. Y lo cierto es que en vivienda, en seguro social, en pensiones y en la parte fundamental, la educación, estamos muy atrasados. No hemos tenido capacidad para crear sistemas educativos y formativos de los trabajadores que requiere nuestra industria, y de dar trabajo a quienes salen de la UNAM y de las universidades públicas.

     Es muy frecuente y se ve mucho en la banca..., que por el simple hecho de que un posible trabajador procede de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la que soy egresado, no lo admitan; tiene que ir de la Iberoamericana o del ITAM y si no, no tiene posibilidad de ingresar a una institución financiera, y eso es muy grave.

     Otro problema es, evidentemente, el ataque a las organizaciones sindicales... Tenemos que orientarnos hacia un esquema de producción, con la participación activa de las organizaciones sindicales... El único gran problema que tenemos en la región es el crecimiento de las empresas trasnacionales...

     Para resolverlo tenemos primero que arreglarnos internamente los sindicatos, para... representar verdaderamente a los trabajadores. A mi juicio, nuevamente compartimos con otros países de Latinoamérica los mismos problemas. ¿cuáles son éstos?

     El primero, de profesionalización de los líderes sindicales. Nos hemos olvidado de hacer estos coloquios, de reflexionar, de estudiar y verdaderamente saber manejar aspectos económicos, sociales, culturales, axiológicos... Tenemos que hacer verdaderos profesionales de los líderes sindicales mexicanos. Después tenemos que formar cuadros, en México y en América Latina, lo que hasta ahora no hemos hecho por falta de capacidad.

     Debemos profundizar el esquema de contratos post-internos dentro de los sindicatos ¿Cómo?... A lo mejor no tenemos la medicina para todo..., pero en la medida en que se den procesos democráticos dentro de las organizaciones sindicales, estas tendrán más capacidad de representación.

     Otro gran problema es la credibilidad. Hay una gran debilidad de las organizaciones sindicales en América Latina... Es importante ser muy claros en estas posturas. Tener nosotros los líderes sindicales una vida muy clara, muy diáfana, de entrega a nuestra labor. Hay una gran carencia de programas de trabajo no sólo en nuestras empresas, de nuestros organismos sindicales sino a nivel nacional y también... internacional...

     ... Y una exigencia no sólo en el Congreso del Trabajo sino en toda Latinoamérica, es buscar la unidad. En la medida en que los trabajadores se unan en todos los sindicatos representativos y democráticos, y éstos a su vez..., teniendo una historia común, problemas comunes, métodos y caminos comunes, podremos ser más fuertes...

     Creo que las acciones son claras. Necesitamos una comunicación más estrecha, como la que pretendemos en la Federación con todas las organizaciones sindicales internacionales en América Latina. Tenemos que ser solidarios...

     Tenemos necesidad de una capacitación internacional separada; a lo mejor es un segundo plano, pero tenemos que encontrarlo; tenemos que compartir experiencias... y desterrar protagonismos. Tenemos que ser realistas, no quedarnos en lamentos sino decirle al gobierno: mira, ésta es la posición en la que creemos que se debe caminar; tenemos que uniformar las estrategias en lo posible, y claro lo deseable es que fuera en toda Latinoamérica, y como última opción tenemos que abrirnos a todo el mundo porque los problemas no son exclusivos de América Latina.

     Por último... estamos viviendo una gran carencia de valores; si las organizaciones sindicales no hacemos un gran esfuerzo por entender y promover los valores –que sea nuestra base, nuestro origen de lucha el tener valores-, no podremos aportar a esta sociedad que necesitamos cambiar, lo que pueden aportar los trabajadores.”

    

Herón Rosales:

     ... “En México, en estos momentos hay una situación traumática a consecuencia de esa política llamada neoliberal, que ha conducido a la explotación y a la miseria de 60 millones de mexicanos... ¿Qué debemos hacer para contrarrestar esta situación dramática?

     Toda América Latina va por el mismo camino. En algunos lugares apenas se empieza a ensayar este modelo económico. Se han cometido muchos errores, y de no pocos han sido responsables las organizaciones sindicales... Decía el compañero Aguilar Borrego que hay una verdadera pérdida de credibilidad de los procesos sindicales. Es cierto, tiene toda la razón. Pero, ¿por qué?

     Este es el motivo fundamental por el que hay una insurgencia obrera. En 1995, a partir del 1º de mayo constituimos la Coordinadora Intersindical. Primero de mayo en México. Nuestro objetivo fue regresar a las bases para consultar la opinión de los trabajadores, por qué se siguen perdiendo muchas cosas... El señor Carlos Salinas de Gortari privatizó un montón de empresas, pero las malbarató. Este dinero era supuestamente para impulsar fuentes de trabajo. Y ¿dónde están esas empresas? Los trabajadores siguen perdiendo sus fuentes de trabajo y esta es la razón porque la insurgencia está armada. Es cierto que hace falta una nueva estructura, un nuevo sindicalismo, pero de sentimiento y con el apoyo de las bases de los trabajadores.

     Se habla de que acaba de suscribirse una nueva cultura laboral. ¿Con qué autorización?, ¿cuál consulta se hizo a las organizaciones sindicales, acerca de la propuesta del gobierno y del centro patronal Coparmex?... ¿Quién conoció ese proyecto de acuerdo? Ni siquiera se conoció. Y lo mismo ocurre con otros asuntos...

     Por ello consideramos que hay que atacar el meollo del problema. Necesitamos una nueva orientación pero con el sustento de las bases, con su apoyo, y que los sindicatos intervengan, que se les pregunte su opinión. Solamente así se reorganizará el sindicalismo mexicano...

 

María Estela Ríos:   

     ... “El estado que se está construyendo hoy prescinde del movimiento de los trabajadores, de la fuerza que significó ese movimiento... estos son los factores que están debilitando el sindicalismo, al margen de sus propias deficiencias internas, de la falta de democracia y de conciencia de los trabajadores. Porque también ha habido pérdida de conciencia, que hoy se está expresando en ese proyecto de nueva cultura laboral, un proyecto en el que los trabajadores tienen ya que velar no por sus propios intereses, sino por los intereses patronales...

     Esta es toda una problemática real, cuyas causas son ajenas a los sindicatos, pero que tienen que ver con la cuestión económica, con las nuevas formas de organización de los procesos de trabajo que tienden a debilitar y atomizar a los sindicatos... Hoy se quiere adjudicar a los sindicatos el papel de gestores de la empresa, donde tengan que renunciar a sus propios intereses, a sus propias reivindicaciones, en aras del fetiche que ahora se maneja: la productividad. En ese contexto, efectivamente es un reto saber cómo transformar este sindicalismo a nivel nacional e internacional... Ahí están una serie de problemas, y como dicen los chinos, la crisis es peligro y oportunidad; creo que ahí está el reto y la oportunidad para nosotros.

 

Autores Varios (2001), Los Trabajadores y la Integración de América Latina y el Caribe, AUNA México.

 

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