Asociación por la Unidad de Nuestra América

 

 

Comentarios de Algunos Asistentes.

 

    1) Lo que hacen algunos sindicatos para enfrentarse a problemas concretos que afectan a los trabajadores, es desde luego importante. Pero, sin perjuicio de ello es preciso pensar en otras cuestiones de mayor monta. En toda lucha, contar con una táctica correcta es necesario, aunque no suficiente. Se requiere, además, una estrategia, o sea una línea de acción que ayude a situar y resolver problemas de mayor alcance, a largo plazo.

    Hoy se habla a menudo de que, a los graves problemas que actualmente más nos afectan, sólo podremos enfrentarnos con éxito a partir de una nueva estrategia. Sin embargo no tenemos claro en qué consistirá ésta ni cómo podremos forjarla.

    Para avanzar en este sentido es fundamental que partamos de una evaluación rigurosa de la realidad en que nos movemos y, concretamente, que no procedamos en la actitud simplista y errónea de quienes creen que el mundo y el México de hoy son los de siempre, que no ha habido cambios, y que lo que se nos ofrece es sólo “más de lo mismo”. Estamos de acuerdo en que muchos graves problemas siguen presentes y en que no se resolverán con las conservadoras políticas neoliberales en boga; pero eso no significa que el escenario en que actuamos no ha sufrido cambios. Lo cierto es que nada es estático e invariable, y que los cambios no son de la misma naturaleza y alcance.

    Según algunas personas, la tarea de construir una nueva estrategia compete al gobierno, a las universidades, a los empresarios, a los técnicos. Proceden al respecto como si los trabajadores no tuvieran un importante papel que jugar. Y acaso lo más grave es que incluso no pocos trabajadores creen que no son ellos sino otros quienes tienen la respuesta a tal problema, que a la vez es un reto. A la inversa, yo pienso que sin la participación y el concurso de los trabajadores no será posible contar con una nueva, diferente y mejor estrategia de desarrollo, y que ésta no se forjará en el gabinete sino en la lucha misma, en una lucha que tiene que ser amplia, plural y democrática, pues en ella participarán muy diversas personas y aun grandes masas. El solo hecho de que los trabajadores no sean ya los mismos de antes sino que en respuesta a las nuevas actividades, a la tecnología cambiante y a la reestructuración del proceso productivo y de las empresas, ahora sean muchos y muy diversos los tipos de trabajo, vuelve difícil a los propios trabajadores saber con quién deben identificarse y sumas filas.

    Y el que buena parte de esos nuevos trabajadores no estén organizados sindicalmente, desde luego no debiera significar que queden al margen del movimiento sindical y su actividad. Por el contrario, los trabajadores sindicalizados, teniendo en general mayor conciencia podrían atraerlos, interesarlos y hacerlos sentir parte de un gran movimiento en el que caben todos los trabajadores, hombres y mujeres, organizados y no organizados.

    2) Las condiciones actuales, los múltiples cambios que se han registrado, la proyección internacional de cada vez más actividades obliga a los trabajadores a ampliar su visión y su horizonte de lucha. En el globalizado mundo de nuestros días, la acción de los trabajadores no debe quedar en los planos y marcos tradicionales.

    Así como las empresas transnacionales rebasan fronteras, los trabajadores deben también internacionalizar su actividad. La integración latinoamericana, por ejemplo, no es para ellos una tarea ajena sino de aquellas en las que su participación es importante. Y al tomar parte en la integración regional, su interés no debiera limitarse a lo laboral sino ir más lejos y expresarse en asuntos económicos, sociales, culturales y políticos de mayor alcance. En otras palabras, el rumbo que en el futuro tomen las cosas en nuestros países, no será el mismo si los trabajadores se vuelven actores importantes en ese proceso, que si permanecen al margen o su acción sólo se liga a problemas concretos que les afecten directamente. Los trabajadores deben comprenderlo.

    3) Varios participantes señalaron que consideran muy útil un Seminario como éste, en el que se cambien impresiones sobre cuestiones de interés para los trabajadores y que ayudan a que se comprendan mejor procesos complejos como el de la integración latinoamericana, y el papel que toca a los trabajadores. Consideran que estos encuentros contribuyen a preparar a nuevos cuadros obreros, y expresan el deseo de que se realicen con mayor frecuencia.

 

Autores Varios (2001), Los Trabajadores y la Integración de América Latina y el Caribe, AUNA México.

 

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